Si tus palabras fueran un cuchillo

(…)
Y si nos escapáramos a un lugar seguro sería un precipicio y a la puerta del local un hombre alto y grueso te preguntaría “Caballero, ¿trae armas?” y tú dirías que no y yo caminaría fragmentada por dentro callándome tu respuesta.
(…)

-Natasha Tiniacos. De Mujer a Fuego Lento (2006, Ed. Equinoccio). Disponible en su librería de confianza.

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