Si me pagas, me voy

Mientras lleno, tacho y corrijo la tarjeta de inmigración con toda la ladilla y la arrechera que da llenar formas innecesarias (especialmente innecesarias en un país en el que todo el mundo está fichado), recuerdo un México-Caracas en diciembre de 2003, luego del cual un agente de inmigración, al ver la dirección de la casa de mis padres, dijo:
-¿Chuao? Osea que tú eres un escuálido.
Y yo, con toda la ladilla y la arrechera que dan cinco horas de madrugada en un vuelo de Mexicana sin peliculita, le escupí:
-Si, y si quieres me deportas pa’ México. Allá parece que soy gente.
A lo cual el tipo mintió:
-Tranquilo que yo también soy escuálido.
Lo más atesorable de este recuerdo no es que el comemierda ese haya recapacitado en medio de su propio horror, ni que en Venezuela la joda sea una defensa infalible, sino que ese intercambio era perfectamente normal en diciembre de 2003 y hoy resulta una atrocidad segregacionista (pajúa, debería añadir).
Así, fríamente, en el gran esquema de las cosas, este cuentico sería irrelevante si no fuese un ritual de transición, un empujoncito más de este guevo e’ goma que nos metieron.




7 de Agosto de 2007 a las 1:07 pm
Mmm… comprendo tu frustración, es realmente incómodo caer en esos temas, más si uno anda de mal humor. Yo he tenido un par de veces, o quizás más, con los taxistas. Algunos quieren que les des la razón, otros parece que esperan a que discutas con ellos hasta el destino.
7 de Agosto de 2007 a las 3:34 pm
yo en “guevo e’goma” pondria un link a una foto del “guevo e’goma”.
uno en forma de punio como el que le meten a Borat durante esa-noche-de-copas-esa-noche-loca en la que entra en ‘contacto’ con el gay pride parade.
digo, una imagen vale mas que mil palabras, no?
7 de Agosto de 2007 a las 8:14 pm
Pat, gracias por la visita. Tengo la impresión de haberte leído alguna vez con respecto al tema de los taxistas y su amor por la polémica. No podría estar más de acuerdo.
O., gracias por la sugerencia. Via google images conseguí el que me pareció. En el momento en que lo escribí no pude evitar acordarme de esa escena ya mítica en la que Hatchet Harry mata al pobre tipo con el dildo.
8 de Agosto de 2007 a las 8:34 am
en el imaginario colectivo amberino hay una murga que camina por las calles empedradas animando a la muchachada. esa murga, La Murga de Hamelin, logra atrapar a sus seguidores con un truco subliminal que muy pocos conocen: al fondo, detras de las bailarinas, los saltimbancos y los metales, en medio de la seccion percusiva, hay un bombo que es tocado exclusivamente con un gigantesco, venoso y palido dildo de goma
9 de Agosto de 2007 a las 7:12 pm
Así comienza todo, panita.
Un comentario estético: apretando un poco la cosa, a su manera esa versión escultórica a lo readymade de tu link podría verse como una especie de happening contemporáneo, análogo a la propaganda anti-hitleriana del viejo Heartfield en los albores de la Alemania Nacional Socialista.
Abrazo por allá.
9 de Agosto de 2007 a las 10:03 pm
Es sorprendentemente artístico. Hasta el título: “Manly Cock with Balls Dildo - [EC72000]‘ se presta para una exposición.
Viva google.
5 de Octubre de 2008 a las 9:24 pm
pico