Esta semana en el baño: un poco de terapia
Acabo de terminar, reconozco que bastante tarde, Terapia para el Emperador, de Manuel Llorens.
A veces un libro de fútbol, a veces el anecdotario de un fanático multidisciplinario, y otras, un importante y necesario estudio sobre la psicología del deporte de alta competencia; probablemente el único que podré leer y entender jamás.En ese último sentido, Terapia revela una máxima aplicable a los grandes libros: no hay que enredarse para hablar sobre temas complicados. El target de Terapia para el Emperador podría ser psicólogos, o entrenadores y fanáticos; y me parece que Manuel toma el camino acertado al hablarle al gran público, ese que no sabe qué es un enfoque atencional reducido, pero puede entenderlo perfectamente mediante ejemplos iluminados.
¿Qué nos lleva a competir y por qué la competencia nos atrae como espectadores? ¿Como se ayuda a un jugador a trabajar a máxima capacidad? ¿Por qué el alto rendimiento es tan elusivo? Manuel ofrece sus respuestas para esta y otras interrogantes en un tono conversacional salpicado con neologismos que, a todas luces, no son aleatorios. Además, la pregunta máxima, la crux del asunto, es sumamente interesante: ¿Cuál es el rol que cumple un psicólogo en un deporte como el fútbol, en un país de béisbol?
Me gusta pensar también que hay gente -gente en principio muy loca- que podría interpretar Terapia para el Emperador como un libro político. Considerando que la política venezolana es un evento de alta competencia financiado en parte por el narcotráfico, donde gente que no sabe expresar sus sentimientos -y a los que la vida los trató mal- se enriquecen de la noche a la mañana; podría decirse que si, que Terapia es, en general, un estudio codificado de ese grupo de muchachos que les cuesta motivarse para anotar hacia el progreso, y en específico, una revisión del conflicto interior que vive nuestro único y máximo crack: Hugo Chávez.
(Esta idea me persiguió durante la segunda mitad. Imaginar a fundamentalistas de ambos bandos manoseando el libro en busca de claves, sin duda enriqueció al texto)
Debido a nuestra amistad y a su importante y necesario componente anecdótico, pienso, al igual que otro amigo en común, que Terapia es un libro que escuché primero en un bar y luego leí en casa. En un intento de poner al lado ese cariño que podría endulzar mi percepción, no dejo de pensar que, al leerlo, no sólo transpira que Manuel es un gran tipo y que sabe de lo que está hablando, sino que además, para aferrarse como lo hizo a esta cornisa de la dimensión humana, pareciese necesario utilizar las armas de un gran poeta.




29 de Enero de 2008 a las 8:53 pm
Justo estaba yo por escribir algo semejante, porque al igual que tu, he leído tarde esa pequeña obra de arte de Manuel. Coincido total y completamente con lo que planteas en tu post, sobretodo en lo de ese retrato vedado de las realidades políticas de países como el nuestro (sobretodo, del nuestro). Me llena de orgullo conocerlo a Manuel y haber contribuido, aunque en grado mínimo, en esa tarea de Quijote que Manuel, como Lino, ha asumido para beneficio de todos. Es sin duda un libro fabuloso, entretenido, pero sobretodo cargado de un poder de interpretación deslumbrante, por lo certero y a la vez por lo sencillo de su exposición.
Manuel nos ha abierto a todos los psicólogos una enorme y hermosa puerta. Estoy seguro que a la vuelta de no muchos años echaremos la vista atrás con agradecimiento y asombro, reconociendo lo importante que ha sido para el fútbol de este país y los psicólogos, el que un muchacho flaco y recién graduado se montara todos los viernes en un autobús rumbo a Maracay.
Un fuerte abrazo.
30 de Enero de 2008 a las 12:12 am
Pana, creo que estás a tiempo. Yo asumo como una responsabilidad -o mejor dicho, una especie de agradecimiento- divulgar la calidad de ese centenar de páginas.
11 de Febrero de 2008 a las 11:42 am
Pues lo conseguí en diciembre, siguiendo un poco la recomendación que me habías hecho. Todavía no la he leído –la tengo pendiente-, pero luego de ojearla no vi mucho la relación que querías hacer con Caracas cruzada. Después te comentaré…